Estadounidense denuncia que la quisieron enterrar viva

Estadounidense denuncia que la quisieron enterrar viva

Callie Quinn asegura que vivió aterradora experiencia en una vulcanización

Como la tez de Callie Quinn es bastante blanca, sus ojos enrojecidos resaltan aún más. Ella aclara que ahora lucen mucho mejor en comparación a unos días atrás, cuando vivió una desagradable y traumática experiencia, según relata ella, y que la obligó a estar tres días hospitalizada.

Callie Quinn, en 2011

Callie Quinn, en 2011

La muchacha de 23 años, oriunda de Texas, Estados Unidos, llegó a Chile en marzo pasado con la idea de quedarse un año. En abril se fue a vivir a un hostal ubicado en la calle Condell, en Santiago. Ahí se hizo amiga de otros gringos y de Youssef Khater, un danés de origen palestino (en realidad era libanés, pero mintió diciendo que era palestino) que, según lo que él le contó a la joven, se dedica a correr maratones.

Callie consiguió trabajo como profesora de inglés y empezó a buscar otro lugar donde vivir. En eso estaba cuando Youssef le contó que tenía un departamento en Chile y que se lo podía arrendar. A la estadounidense le gustó la idea y junto a su amiga Molly, que también vivía en el hostal, decidieron aceptar la oferta del danés. Entre las dos le adelantaron 600 mil pesos por la renta.

“Él me contó que había vendido su casa en Dinamarca y que se había comprado un departamento aquí porque quería invertir en bienes raíces”, cuenta Callie.

El miércoles pasado, Youssef la llevó a una casa en avenida La Paz, donde supuestamente ella debía retirar las llaves del departamento prometido al día siguiente. Después de eso la paseó por diferentes lugares, con la excusa de que tenían que celebrar el cierre del trato. “Yo me quería ir pero él como que no me dejaba e insistía en que celebráramos. Al final fuimos a comer y nos tomamos unos vodkas. Él estaba bastante borracho”, recuerda.

En ese momento, su amistad con el maratonista, con quien nunca había tenido problemas se convirtió en una pesadilla. “Íbamos caminando al hostal, como a la una de la mañana y entramos a una vulcanización que se había incendiado hace unos días, en Santa Isabel con Condell. En ese momento lo sentí como una aventura”, recuerda.

Estaban recorriendo el lugar cuando el danés le habló: “Hey, Callie”. Ella lo miró. “Me pegó con un fierro en la cabeza. Después me empezó a estrangular”, dice.

Callie perdió la conciencia. Una hora después, “desperté tapada con una plancha y cubierta de cenizas”, relata. Caminó el par de cuadras que la separaban del hostal y cuando llegó al lugar, ahí estaba Youssef. “Le empecé a gritar y mis amigos aparecieron”. A Callie la llevaron al Hospital del Trabajador para tratar el golpe en la cabeza y los múltiples desgarros en sus córneas. Rocío Berríos, su abogada, se enteró por Facebook del caso y hoy interpondrá una querella por homicidio frustrado. La fiscal Ximena Cocca, quien investiga el caso, solicitó una medida de protección para la joven, hasta que encuentren al danés que se fue del hostal sin dejar rastro.

Me pegó con un fierro en la cabeza… Desperté tapada con una plancha y con cenizas.

 

¿De dónde salió el danés-palestino?

Vino a competir

Cuando Youssef Khater llegó a Chile, en enero de este año, la página palestinalibre.org publicó una nota sobre él. Ahí se anunciaba que llegaba al país para correr la Maratón de San Pedro de Atacama. “Él se comunicó con nosotros por mail y nos dijo que venía a Chile a competir. Nos pidió ayuda económica y se la dimos”, cuenta Mauricio Abu-Ghosh, de la Federación Palestina, agrupación que en su página web también le dedicó un artículo.

Source: http://www.lun.com/lunmobile//Pages/NewsDetailMobile.aspx?dt=2011-07-29&PaginaId=2&SupplementId=0&bodyid=0

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